Palacio de Amboage

Una de las cosas que pasa desapercibido en Madrid y que se pierde por la distracción de tanto monumento y calles turisiticas que visitar, son las embajadas. Nos referimos en especial a la embajada de Italia, la manzana que se comprende en las calles de Lagasca Padilla, Velázquez y Juan Bravo. Este edificio de admirada construcción con elementos barrocos y rococos sin perder la influencia estilística francesa de principios del siglo XX, fue mandado construir por los marqueses de Amboage, una familia de la aristocracia muy rica que se permitían tener uno de los palacetes más grandes de Madrid. Antes de que el estado italiano lo comprase para establecer su sede en Madrid, el Palacio de Amboage refugio al Ayuntamiento de Madrid durante la guerra civil. En 1940 paso a ser ya la Embajada italianabarrio salamanca- palacioEl palacio de Amboage encanta a cualquier visitante no solo por su fachada, de excelente construcción y cuidadosamente decorada con ornamentos de estilo rococó, si no que por dentro también capta la atención pues su decoración aun conserva el estilo del siglo XX dando un aspecto de elegancia y lujo. Además guarda numerosas obras artísticas, algunas de ellas donadas temporalmente a grandes museos de Italia y otras que permanecen en las paredes del palacete que pertenecen a la escuela italiana del siglo XVII.
Pero la embajada de Italia no solo se dedica a temas diplomáticos, eso seria un desperdicio de este maravilloso edificio, si no que se permite también la organización de fiestas y eventos importantes para que la gente pueda apreciar este palacio que se construyo en 1914. Por eso os decimos que si tenéis la oportunidad de ir a este palacio en medio del barrio Salamanca no la perdáis porque merecerá la pena.